Corrección de trabajos mal realizados o no deseados
Proceso seguro, controlado y sin comprometer tu piel
La remoción se realiza con tecnología especializada que actúa directamente sobre el pigmento sin dañar la piel circundante. El láser fragmenta el pigmento en partículas más pequeñas, permitiendo que el cuerpo lo elimine de forma natural con el tiempo. Cada sesión se ajusta según el tipo de pigmento, profundidad y estado de la piel. No es un procedimiento improvisado. Es una técnica precisa que requiere evaluación y seguimiento profesional.
Este servicio es ideal para ti si:
– Tienes una micropigmentación mal realizada
– El color ha cambiado con el tiempo
– La forma no favorece tu rostro
– Buscas eliminar o corregir un trabajo anterior